Granada Ciudad de Literatura UNESCO acoge en el Centro Federico García Lorca la presentación de Un revólver para salir de noche (Galaxia Gutenberg, 2019), la última novela de la escritora Monika Zgustova.

El acto contará con la presencia de la autora y de la escritora Ioana Gruia, tendrá lugar el miércoles 11 de diciembre de 2019, a las 19:30 h, y es posible gracias a la colaboración del Centro Federico García Lorca y la editorial Galaxia Gutenberg.

Monika Zgustova

Aunque nacida en Praga, Monika Zgustova reside desde los años ochenta en Barcelona. Traductora, escritora y periodista (colabora con El País-Opinión, entre otros periódicos, nacionales e internacionales), tiene en su haber sesenta traducciones, del checo y del ruso, de Bohumil Hrabal, Jaroslav Hašek, Václav Havel, Milan Kundera, Anna Ajmátova y Marina Tsvetáieva, entre otros, por las que ha recibido el premio Ciudad de Barcelona y el premio Ángel Crespo. Es autora de seis novelas entre las que destaca La mujer silenciosa, La noche de Valia, premio Amat-Piniella 2014 a la mejor novela del año, Las rosas de Stalin (Galaxia Gutenberg, 2016), La intrusa (Galaxia Gutenberg, 2018) y Un revólver para salir de noche (publicado también en catalán, junto a Galaxia Gutenberg, 2019). Su obra se ha traducido a nueve idiomas, entre ellos inglés y alemán, con tres de sus novelas publicadas en Estados Unidos.

Un revólver para salir de noche

Continuando con su particular aproximación a la mujer en el siglo xx, esta vez Monika Zgustova centra su atención en Véra Nabokov, la mujer que acompañó al escritor Vladimir Nabokov durante toda su vida. Véra es un ejemplo diáfano de la mujer que, consciente de que comparte su existencia con un hombre extraordinario, decide convertir en su razón de ser el éxito de su marido. Véra es la primera lectora de los textos de Vladimir, quien los pasa a limpio y los prepara para su edición. Organiza la vida de los Nabokov en el exilio, primero en Berlín, luego en París y finalmente en Estados Unidos, donde convence a su esposo de que pase a escribir en inglés y se centre en las novelas, hasta su regreso a Europa, cuando se establecen en Suiza. Lleva las finanzas de la familia y negocia los contratos de los libros, las adaptaciones cinematográficas, los contratos en las publicaciones periódicas. Pero también pretende controlar las amistades de Vladimir, sobre todo las femeninas, hasta el punto de asistir a las clases de su marido en la universidad como una alumna más. Y por otro lado, ¿hubiera sido Nabokov uno de los más grandes escritores del siglo xx sin Véra? La pregunta surge ineludible: ¿era Véra una mujer independiente, como ella se consideraba a sí misma, o su vida dependía en todo y para todo de la de su marido?